La tercera guerra mundial dentro del pecho,
Me mira y se firman los tratados de paz.
A veces siento que el mundo está roto,
Deshecho,
Entonces la escucho respirar,
El mundo es nuestro,
‘Todos sus más
Se corresponden
Con mis menos,
Todos sus menos,
Se corresponden con mis más’
Me gustaría parar el tiempo,
Dejar la poesía
Que en tiempos de crisis
Existenciales
Se convierte en una necesidad biológica.
Y acariciarla,
Descubrirla,
Porque todo esto
Como Ismael Serrano dijo:
‘Al igual que todas las canciones de amor
Esta también está llena de mentiras’
La mejor poesía no es la mía,
La mejor poesía es su risa,
Que la escucho y se activan minas y
Cada vez que pienso en sus ojos siento disparos,
Todavía recuerdo cuando no había más trinchera que la de sus
labios.
Se me va a salir el corazón del pecho de tanto quererte,
Lo acojonante es que aun a sabiendas de que acabe muerta,
Te repetiría siempre.
Porque me daba igual morir en combate si moriría contigo
delante.
Encuentro en tus ojos las coordenadas,
Yo,
Bala perdida,
Me encuentro en tu mirada.
El olor de su piel entre las sábanas,
Su ropa a los pies de la cama.
Yo por su espalda,
Con mis dedos:
Edificándola.
Dime que miedos son
Que voy a por ellos,
Dime las dudas
Y las dejo en ayunas.
Pero dime qué hacer ahora,
que estoy sola,
cuando cada pensamiento es bala
y es esta puta mente la que dispara.
Te tengo grabada a fuego bajo la piel.
Ya no puedo ni sé qué hacer, vamos, ven.
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