Otro escupitajo lleno de sangre,
Tanto alcohol corriéndome en vena
Acabará por matarme.
Me dijeron,
Como a Chinaski,
“Mañana podrías morir,
Déjalo antes de que sea tarde”
Y no puedo dejar de beber,
Mírame a los ojos,
Ya nada queda de la que fui ayer.
Tantos ataques de ansiedad cuando
Todo tu mundo colapsa,
Que falte el oxígeno,
Que de vivir no sobren ganas.
“Encuentra lo que amas y deja que te mate”
Te aferras a todo lo que te hace morir,
Por no saber acabarte tú antes
Viendo amanecer otra vez,
Con la tristeza de madrugada,
El insomnio cubre toda la ciudad,
Como si fuera una manta.
Yo desnuda en pleno Diciembre
Fumando por la ventana,
Con la cara de quien no tiene,
Y a la que no le importa nada.
La puta soga al cuello,
La puta alma empapada,
Y es que a las 6 de la mañana,
Echas hasta de menos sangrar
por personas que ni valían ni merecían
nada.
De qué me vale abrir los ojos
Si siguen siendo unos ojos tristes,
Me miro en el espejo y digo:
‘Carla, quiero
olvidar que existes’
De qué me vale abrir los ojos si de la pesadilla no
despierto,
De qué me vale si ya ni siento,
Cómo vivir por fuera si estás muriendo por dentro,
¿Sabes lo que es respirar y en cada suspiro asegurar que
estás mejor muerto?
Miro todas las fotos de la infancia,
Y pienso en la que fui,
En que a la niña de los 8 la maté,
Ya no la volveré a ver,
La niña de los 13 sigue llorando encerrada en el baño,
La de los 16 muerta de miedo,
La de los 18 aquí, sin poder soportar el daño
Míranos, jugando de pequeños
Éramos felices y nos creíamos eternos.
Nos obligaron a pasar página y se nos acabó el cuento,
Ahora el tonteo con la muerte parece ser el único juego
Y no nos importa ni siquiera el perderlo.
Guardo dentro del pecho cada recuerdo
Y cada madrugada es un puto incendio.
Me quema la que fui muy dentro.
Con Le Duifet en los cascos y los nudillos en la pared
(otra puta vez).
Te dije:
“las caricias en la espalda,
Y al corazón, bien directas,
Las puñaladas”
Pero era tarde,
Ya no me escuchabas.
Y aquí yo, otra vez,
Siguiendo las farolas por si me llevan a casa
Y de nuevo acabo en una casa en ruinas,
Deshabitada.
Y es que ya no puedo más,
Estoy cansada,
Cansada de no hacer,
De no valer nada,
Cansada de mi puta vida,
Cansada de estar sola,
Cansada de estar cansada.
Y ya van con 18 más años muertos que días vividos,
Ojalá que no encontréis la cara de desilusión
Ni en el espejo
Ni en vuestros hijos.
MissRuines.
MissRuines.
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