sábado, 30 de agosto de 2014

Μοῖραι

Cloto tejiendo mi vida,
yo en tercera persona,
sin capacidad de decisión sobre mí misma;
pienso en el cómo hacer posible la huida.
Ella permanece impasible,
le grito que se vaya
pero nunca me abandona.
Podría haber sido oro y seda,
pero lana e hilo parece que es todo lo que le queda.

Láquesis confunde los hilos,
pero siempre sigue el mismo camino,
la veo, oscura y taciturna:
tejiendo,
midiendo mi destino,
parece que cada vez le falta menos,
a mi me tiemblan hasta los huesos,
¿que pasará cuando acabe esa maraña de hilos?,
¿podrá mi mundo seguir siendo el mismo?


Átropos tiene en sus manos las tijeras,
en sus ojos el odio, el rencor y la indiferencia,
'La inevitable' la llaman,
aunque también ingobernable,
nuestro camino acaba cuando ella corta los hilos,
ahí frena en seco nuestro destino.
Ahora sé que es ella quien decide,
que el ser la protagonista de mi vida no fue más que un mal chiste.

Pronto vendrá Caronte surcando con su barca el horizonte,
me pedirá la moneda,
me quedaré callada, con las manos y el pecho vacío,
no podré articular palabra
¿cómo explicarle que el precio de la vida
ya me ha dejado sin nada?
Y esa será mi condena:
esperar cien años entre aguas que envenenan.


MissRuines.

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