Tú siempre venías con la sensación de llegar tarde a algún sitio, y yo siempre estaba como uno de esos bares de carretera, más acostumbrada a las idas y a las venidas que a que la gente se quedara, ¿para eso están ese tipo de bares no? Son de paso.
Pero tú llegabas tarde, y te fuiste demasiado pronto, y yo en el intermedio me desmonté.
Me desmonté y me desnudé, me quedé dormida deseando no despertar, hasta que algo me obligó a salir de la cama, un resorte, el obligarme a mi misma a vivir, a no desperdiciar más vida en algo que llevaba muerto meses. Me vestí como si fuese a salir a conquistar toda la ciudad, y la conquisté cariño, la conquisté. Acabaron desnudándome y acabé sin dormir en otra cama por los meses de pesadillas en los que no estabas, para despertarme y descubrir que era una pesadilla demasiado real: no estabas.
En definitiva, los conquisté a todos menos a ti, y espero que llegue el día en el que deje de importarme, no el que los haya conquistado a todos, sino el que no te haya conquistado a ti. Quién me iba a decir, que ahora la que sale de las camas a medio vestir y ya bien acabada la madrugada sin desayunar siquiera soy yo.
MissRuines.
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