viernes, 19 de diciembre de 2014

Con más ruinas que estabilidad, aquí otra letra que no supe quemar.

Cada palabra,
Directa al corazón
Como humo después de una buena calada,
Coge aire,
Una buena bocanada,
Mírame a los ojos:
Y DISPARA.
¿Y tú, quien finges ser?
¿Yo? Yo no soy nada.

Me cansé de vivir muertes ajenas,
Estoy matando mi propia vida,
Mira, yo solita.

Me dijo mi madre cuando era pequeña,
‘si alejas a todos de tu lado,
No esperes que nadie te quiera’
Y así va,
Desde críos es lo que nos enseñan,
Que tenemos que ser para los demás,
Para que nos quieran,
Se olvidan,
De que nunca seremos
Si no nos queremos primero.

Vuelven a ser las tres,
Y la alarma puesta para las siete,
Ahoga la rutina como si fuera soga,
Cuando la vida es desorden
Y te quedas sola.

Yo como siempre,
Sin encajar,
Tengo las ojeras más marcadas,
De no poder dormir,
De no poder soñar.

Mis luces las únicas encendidas de todo el bloque,
La oscuridad la guardo dentro del pecho,
Para el que la note.

Estamos aprendiendo a sentir,
Como si nos enseñaran ya suficiente lo de morir.

Con más ruinas que estabilidad,
Aquí otra letra,
Que no supe quemar.


MissRuines.

No hay comentarios:

Publicar un comentario